100. Los ídolos de Roma

07 DE FEBRERO DE 2015
La idolatría se ha convertido en un tema de renovado interés en las discusiones teológicas recientes. Esto describe perfectamente lo que la Biblia nos advierte que evitemos y ayuda a dar sentido a la narrativa primordial del mensaje cristiano. Los ídolos son los enemigos de Dios e intentan reemplazar a Dios como la fuente definitiva de la vida humana. De esta forma identifica Tim Keller la esencia de un ídolo en términos agustinianos: “Si amas a algo más que a Dios, aunque creas en Dios, si hay algo en tu vida que tiene más significado o es más importante para tu seguridad que Dios, entonces esto es un ídolo, es decir, una especie de pseudo-dios, un falso dios, un maestro del pacto”.i Los ídolos son falsificaciones de dioses que se infiltran en las vidas personales y las desvían de su objetivo de seguir la búsqueda y el seguimiento de Dios. Sería totalmente simplista pensar que los ídolos sólo operan en individuos o grupos de personas. Si la presencia de los ídolos es tan penetrante en el conjunto de la vida humana, sin duda tienen un lugar en las ciudades. Realmente, las metrópolis son zonas espaciales y culturales para formar los ídolos y destruir lo que cae bajo su dominio. La idolatría es, por consiguiente, una “clave interpretativa” para llegar a un acuerdo con la condición espiritual de la urbe. Yo ofrezco mi tarea en lo que se refiere a la ciudad de Roma. Este es un bosquejo provisional de lo que parecen ser los ídolos de Roma. Los mismos están en orden cronológico, remontándose a la antigüedad de Roma hasta su panorama actual. Los ídolos no se reemplazan unos a otros, sino que se crean unos a partir de otros.
Idolo n. 1 PAX ROMANA (La Paz Romana)
Desde el siglo segundo a.C. hasta el año 476 d.C. Roma dominó el mundo antiguo. Su status quo fue nombrado pax romana, la paz romana. Su objetivo era tener dominio sobre las naciones y ejercer el poder político. Mediante las conquistas militares esta “paz” fue llevada al mundo. Pero no era una “paz” verdadera para casi nadie. En realidad, se basaba en el uso de la violencia, la imposición de la esclavitud y la opresión de los disidentes. La Pax Romana se ha extinguido como sistema político pero sus logros en términos de arquitectura y ruinas son famosos en todo el mundo. Por otra parte, influye en la cultura de la ciudad infundiendo una especie de arrogancia espiritual y la ilusión de ser el centro del mundo. El Evangelio trae otra clase de paz: el Shalom de Dios, la paz de Dios que da dignidad y reconciliación en Cristo.
Idolo n. 2 PAPAL CATHOLICA (El Baluarte Religioso)
A medida que el Imperio Romano se desvanecía, la ciudad fue dirigida hasta 1870 por la Iglesia Católico Romana con su más alta institución al frente, o sea, el Papa. Los Papas se consideraban a sí mismos los verdaderos herederos de los emperadores. Por supuesto, también llevaron algunos elementos cristianos, practicando así una especie de asimilación entre los motivos del Evangelio y los paganos. La principal ideología que guió a la ciudad fue todavía la “imperial” y política en su pleno corazón. La urbe creció llena de edificios religiosos magníficos, con los que quería mostrar su grandeza y poder. En lo que se refiere a la influencia espiritual de la Papal “catholica”, la iglesia ha dirigido la vida de las gentes durante siglos, ejerciendo su poder económico y político. Sin embargo, el Evangelio que Roma necesita oír y ver es en cambio un mensaje fundamentado solo en la Palabra de Dios (sola Escritura), centrado solo en Cristo (solo Cristo) y basado solo en la gracia (sola gracia).
Idolo n. 3 THE PALAZZO (El Palacio)
Después de la unificación de Italia (1861), Roma se convirtió en la capital de la nación italiana (1870). Después del Imperio Romano y de la Iglesia Católica, ahora el estado gobernaba la ciudad, añadiendo otra capa a su perspectiva espiritual. Roma es una metrópoli donde las estructuras políticas están lejos de ser transparentes y sus estándares de gobierno distan mucho de ser justos. En general, la astucia de espíritu marca la vida pública. Roma es una ciudad de maniobras políticas donde las cosas pueden resolverse si se está “en” el círculo correcto. Como las alternativas del Evangelio, la iglesia necesita ser el lugar donde se promueve la cultura de la responsabilidad en la vida personal, la familia, la sociedad, la política, etc.
Idolo n. 4 LA DOLCE VITA (La Dulce Vida)
Para terminar, Roma es también famosa por su “dulce vida”, procedente del título de la película de Federico Fellini La dolce vita (1960). Buena comida, vida cómoda, placeres a-morales y sexo sin compromiso: todo contribuye a dar forma al sueño de una buena vida. Naturalmente, hay mucho vacío alrededor y sus promesas son vanas. La vida real es diferente, a pesar de que la dulce vida inspira a la gente y nutre sus expectativas. El Evangelio debe armonizar la aspiración de una vida buena, al tiempo que denuncia la pendiente resbaladiza de una vida sin Cristo. Después de todo, la vida cristiana significa glorificar a Dios y gozar de El para siempre. La iglesia tiene que ser consciente de estos ídolos, así como encarnar alternativas viables al Evangelio. El Evangelio no sólo denuncia la quiebra de la idolatría, sino que también llena la vida de significado real, amor y esperanza.
(Este escrito es un extracto de mi artículo “Identificando a los Idolos de la Ciudad” del libro Center Church Europe: Doing Balanced, Gospel-Centered Ministry in Your City [Iglesia Centro de Europa: Hacer el ministerio centrado en el Evangelio y equilibrado en la propia ciudad] de Timothy Keller. Editado en Franeker (Holanda) por Uitgeverij Van Wijnen, 2014, pp. 168-174. Puede comprarse este libro en http://www.amazon.co.uk/Center-church-Europe-balanced-gospel-centered/dp/9051944802).
i Timothy J. Keller, ‘Getting Out (Exodo 4)’,en: D.A.Carson (ed.), The Scriptures Testify About Me [Las Escrituras Dan Testimonio de Mi], Nottingham: IVP 2013, p.41.
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    99. Las 15 enfermedades de la Curia Romana, excepto una

    24 DE ENERO DE 2015
    En la cúspide de la crisis que precedió a la dimisión de Benedicto XVI en 2013 la Curia Romana era representada como “un nido de cuervos”. Este órgano del gobierno central de la Iglesia Católica, compuesto por varios departamentos y dirigido por oficiales de alto rango (la mayoría son cardenales), se había convertido en un lugar de conflictos personales feroces y luchas internas. Benedicto XVI renunció a su pontificado también, entre otras causas, porque se sintió incapaz de encontrar una solución al caos que estaba derramando una luz siniestra sobre el Vaticano. El Papa Francisco fue elegido “del extremo del mundo” con la esperanza de que iba a tratar la crisis de la Curia Romana como un “outsider”. Desde que fue elegido ha estado enviando señales claras de su desazón hacia la organización vaticana. El último ejemplo de su crítica fue su mensaje a la Curia Romana justo antes de Navidad (22 Diciembre 2014) cuando diagnosticó una realidad espiritualmente gangrenosa.
    UNA IMPRESIONANTE LISTA DE PLAGAS
    El análisis papal de la condición espiritual de la Curia Romana en su denuncia es asombroso. A continuación, la devastadora lista de enfermedades que identificó cuando examinó a sus miembrosi: 1. La enfermedad de sentirse “inmortal”, “inmune” o, en realidad “indispensable”. 2. La enfermedad del “Marta-ismo” (que proviene de Marta), de tareas excesivas. 3. La enfermedad de la “petrificación” mental y espiritual: es decir, el corazón de piedra y “el cuello rígido”. 4. La enfermedad de la excesiva planificación y funcionalismo. 5. La enfermedad de la mala coordinación. 6. La enfermedad del mal de Alzheimer espiritual. 7. La enfermedad de la rivalidad y la vanagloria. 8. La enfermedad de la esquizofrenia existencial. 9. La enfermedad de las habladurías, las quejas y las charlas. 10. La enfermedad de divinizar a los consejeros. 11. La enfermedad de la indiferencia hacia los demás. 12. La enfermedad de las caras lúgubres. 13. La enfermedad de la acumulación. 14. La enfermedad de los círculos cerrados. 15. Y, la última: la enfermedad de los beneficios mundanos, del exhibicionismo. ¿Qué más puede añadirse a esta lista? El que tenga oídos, que oiga. Más que un nido de cuervos el cuadro se parece más a un grupo de clérigos altamente disfuncionales y egocéntricos. Esta es la condición espiritual de la Curia Romana, no de acuerdo con la opinión de un observador anticlerical incondicional sino según la propia cabeza: ¡el Papa!
    LA ENFERMEDAD QUE FALTA
    La honestidad y el coraje del Papa Francisco en este caso son dignos de elogio. La amarga ironía de comunicar el mensaje con ocasión de la presentación de las felicitaciones de Navidad, cuando la mayoría se limitaría a decir cosas “agradables”, es también notable. Una de las cosas que hizo después del discurso fue elegir a quince nuevos cardenales, de los cuales únicamente uno de ellos pertenece a la Curia, mientras que la mayoría de los demás “vienen del fin del mundo” como él. Otra característica interesante de estos nuevos cardenales es que algunos de ellos están claramente a favor de un planteamiento más “pastoral” y abierto en el sentido de admitir en la Eucaristía a las personas que mantienen relaciones “irregulares”, tal como parece estar el Papa. Este es otro tema candente que el Papa está manejando con dificultad creciente y que será un caso de prueba de la estabilidad de su pontificado este año. Volviendo a la lista de enfermedades hay una consideración que merece la pena mencionar. Históricamente la Curia Romana es un descendiente de las cortes del Renacimiento que rodeaban a los príncipes en sus diferentes cometidos como monarcas absolutos. El Papa al igual que un príncipe del Renacimiento también tuvo asignados sus dignatarios y los Papas, incluso hoy, continúan teniéndolos en el Estado Vaticano. A lo largo de los siglos la Curia fue obteniendo un estatus teológico como si se tratara de un pequeño modelo de la propia Iglesia; de hecho la Iglesia en su mejor momento a pequeña escala. La Curia es un producto de una visión monárquica de la iglesia y el papel del Papa como monarca absoluto de un estado es también parte de la misma estirpe. El Papa Francisco criticó la espiritualidad horrible de la Curia, pero no fue tan lejos como para cuestionar su naturaleza política y monárquica. Si bien denuncia sus comportamientos erróneos, no aborda la teología equivocada detrás de los mismos. Una razón para su reticencia es que la Curia Romana como modo de gobierno va de la mano con el Papado como una forma de liderazgo. Ambos son inseparables. Cuestionar a uno significa cuestionar al otro y Francisco no está preparado para hacer ninguna de las cosas. Esto significa que reformar la Curia supone mucho más que denunciar las pobres condiciones espirituales de sus miembros o cambiar el personal en los puestos clave. Implica una nueva concepción radical de las estructuras de la iglesia según la enseñanza apostólica suprema, es decir, la Biblia, donde la iglesia no tiene corte de dignatarios ni príncipe a su cabeza, sino a Jesucristo solo, que fue crucificado, resucitó y ahora es exaltado. Al comienzo de su parlamento a la Curia, Francisco citó 1 Corintios 12 donde Pablo habla de la Iglesia como un cuerpo con muchos miembros. Este es el proyecto original bíblico de la Iglesia mediante el cual sus plagas más graves pueden curarse y la dignidad del pueblo de Dios puede ser restaurada.
    i El discurso completo está en: http://www.zenit.org/en/articles/pope-s-address-to-roman-curia
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