{"id":1003,"date":"2014-12-14T08:59:29","date_gmt":"2014-12-14T07:59:29","guid":{"rendered":"http:\/\/vaticanfiles.org\/?p=1003"},"modified":"2015-01-14T09:10:19","modified_gmt":"2015-01-14T08:10:19","slug":"98-juan-calvino-y-el-papado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vaticanfiles.org\/en\/2014\/12\/98-juan-calvino-y-el-papado\/","title":{"rendered":"98. Juan Calvino y el Papado"},"content":{"rendered":"<div>10 DE ENERO DE 2015<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>A lo largo de los siglos el Papado siempre ha tenido sus cr\u00edticos. No obstante, es justo decir, que fue la Reforma Protestante del siglo XVI la que desencaden\u00f3 la disputa m\u00e1s completa y masiva contra el Papado, aunando esfuerzos para mover los hilos institucionales, morales, hist\u00f3ricos, doctrinales y b\u00edblicos con el fin de llevar a cabo la misma. La cr\u00edtica protestante alcanz\u00f3 su auge con la identificaci\u00f3n del Papa como el Anticristo. Seg\u00fan el Nuevo Testamento el Anticristo es alguien que est\u00e1 contra Cristo y su iglesia al querer ocupar su lugar y destruir su obra (p.e. 2 Tesalonicenses 2). Para los cristianos el Anticristo es el enemigo por excelencia. Esta ecuaci\u00f3n agit\u00f3 las emociones religiosas m\u00e1s que otros sutiles argumentos teol\u00f3gicos. La Reforma Protestante no fue el primer movimiento que se refiri\u00f3 al Papa como el Anticristo. Hubo una s\u00f3lida tradici\u00f3n europea medieval -desde los valdenses a Wycliffe y hasta los husitas- que denunciaron tambi\u00e9n al Papa de una manera tan radical. Esta es la raz\u00f3n por la cual en un reciente di\u00e1logo entre luteranos y cat\u00f3lico romanos celebrado en los Estados Unidos se reconoce este hecho: \u201cAl llamar al papa el \u2018anticristo\u2019 los primeros luteranos se interpusieron en una tradici\u00f3n que se remontaba al siglo XI. No \u00fanicamente los disidentes y los herejes sino tambi\u00e9n los santos hab\u00edan llamado al obispo de Roma el \u2018anticristo\u2019 cuando quer\u00edan castigar su abuso de poder\u201d.i Inclusive en este caso los reformadores no fueron necesariamente innovadores sino que se basaron en l\u00edneas de pensamiento previas bien documentadas por la historia de la Iglesia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>As\u00ed es como Juan Calvino argument\u00f3 su caso contra el Papado. El reformador franc\u00e9s Juan Calvino negoci\u00f3 con los representantes cat\u00f3lico romanos diversas veces y de diferentes formas.ii Su principal obra, Institutes of the Christian Religion [La Instituci\u00f3n de la Religi\u00f3n Cristiana] (primera edici\u00f3n: 1536) contiene frecuentes interacciones con las doctrinas y pr\u00e1cticas cat\u00f3lico romanas. En la misma Calvino desarrolla su argumento de que el Papa es el Anticristo (Instituci\u00f3n IV,7,25). El Papa hist\u00f3rico que Calvino ten\u00eda en mente era Pablo III (1534-1549), pero su cr\u00edtica nunca se centra en su persona sino m\u00e1s bien en la instituci\u00f3n papal. Despu\u00e9s de subrayar el hecho de que el Anticristo establece su tiran\u00eda en contraposici\u00f3n al reino espiritual de Cristo, Calvino escribe que el Anticristo \u201cno suprime el nombre de Cristo o la Iglesia, sino que utiliza el nombre de Cristo como pretexto y est\u00e1 al acecho bajo el nombre de Cristo como bajo una m\u00e1scara\u201d, robando a Dios su honor. Esto es, para \u00e9l, una clara imagen del Papa y por consiguiente, concluye diciendo que \u201ces cierto que el Romano Pont\u00edfice ha transferido imp\u00fadicamente a s\u00ed mismo las propiedades m\u00e1s peculiares de Dios y de Cristo y por tanto no puede haber duda alguna de que es el l\u00edder y el abanderado de un reino imp\u00edo y abominable\u201d. Calvino no habla de ning\u00fan papa hist\u00f3rico en particular sino que se refiere al papa como el representante de la instituci\u00f3n del Papado.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><em>Un Ant\u00eddoto contra el Papado <\/em><\/div>\n<div><\/div>\n<div>El principal an\u00e1lisis cr\u00edtico de Calvino del Papado se halla en dos obras en particular. En 1543 la facultad teol\u00f3gica de la Sorbona public\u00f3 veinticinco art\u00edculos que los candidatos a permanecer fieles a la Iglesia Cat\u00f3lica ten\u00edan que suscribir como una especie de juramento. Al a\u00f1o siguiente, Calvino escribi\u00f3 una refutaci\u00f3n de este resumen de la doctrina cat\u00f3lica en su Articuli a facultate sacrae theologiae parisiensi [Art\u00edculos de la Facultad de Teolog\u00eda en Par\u00eds] citando cada art\u00edculo y proporcionando una revisi\u00f3n cr\u00edtica, es decir, un \u201cant\u00eddoto\u201d.iii El art\u00edculo XXIII trata de la primac\u00eda de la Sede de Roma y ensaya las pruebas cat\u00f3licas para la misma. En respuesta, Calvino arguye que si bien las Escrituras hablan a menudo de Cristo como la cabeza de la Iglesia, nunca lo hacen en lo que concierne al Papa.iv La unidad de la Iglesia est\u00e1 fundamentada en un Dios, una fe y un bautismo (Efesios 4:4), pero no hay ninguna menci\u00f3n a la necesidad de un Papa para que la Iglesia sea la Iglesia. Por otra parte, en la enumeraci\u00f3n de los ministerios y cargos de la Iglesia, Pablo no dice nada acerca de un presente o futuro Papado. Pedro fue un condisc\u00edpulo de Pablo, no su l\u00edder (similar a un papa). El Obispo Universal de la Iglesia es Cristo \u00fanicamente.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A esta evidencia b\u00edblica de la jefatura de Cristo, Calvino agrega una referencia hist\u00f3rica a algunos escritos patr\u00edsticos que respaldan el mismo punto de vista del Nuevo Testamento. Incluso Cipriano de Cartago, a quien se considera frecuentemente un Padre de la Iglesia que favoreci\u00f3 una forma temprana de Papado, llama al obispo de Roma \u201chermano, compa\u00f1ero cristiano y colega en el episcopado\u201d, demostrando as\u00ed que no ten\u00eda en perspectiva la clase de primac\u00eda que m\u00e1s tarde se atribuy\u00f3 al Papa. Estos tipos de argumentaciones patr\u00edsticas y b\u00edblicas pueden hallarse en otro gigante de la Reforma Protestante del siglo XVI, a saber, Peter Martyr Vermigli (1499-1562), especialmente en su Trattato della vera chiesa e della necesit\u00e0 di viver in essa [Tratado de la verdadera iglesia y la necesidad de vivir en ella] de 1542.v Todos ellos parecen ser los tratamientos est\u00e1ndar controvertidos de la Reforma magisterial.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><em>Lo Err\u00f3neo del Papado <\/em><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Volviendo a Calvino, otra de sus obras en la que se ocupa del Papado fue escrita en 1549. Cuando Carlos intent\u00f3 encontrar una soluci\u00f3n de compromiso con el \u201cProvisional Augsbug\u201d, Bucer y Bullinger instaron a Calvino a responder. Entonces escribi\u00f3 el tratado Vera Christianae pacificationis et Ecclesiae reformandae ratio [La pacificaci\u00f3n de la verdadera Iglesia Cristiana debe ser reformada] en el cual describe las doctrinas que deben defenderse, incluida la de la justificaci\u00f3n por la fe. Al exponer la doctrina de la Iglesia, Calvino dedica una secci\u00f3n al Papado. Critica la lectura est\u00e1ndar cat\u00f3lica de Juan 21, un texto del Nuevo Testamento que est\u00e1 considerado como uno de los cimientos b\u00edblicos del cargo papal. Al comentar este pasaje, Calvino constata que el mandato triple a Pedro de pastorear a las ovejas debe relacionarse con la triple negaci\u00f3n de Jes\u00fas por parte de Pedro. Este cometido no es exclusivo puesto que Pedro impulsa a los ancianos a hacer lo mismo (1 Pedro 5:2). Adem\u00e1s, seg\u00fan Calvino el Papado queda totalmente invalidado porque en el Nuevo Testamento no hay ning\u00fan mandato dado a Pedro para encontrar sucesores en un sentido jur\u00eddico. Para conservar la unidad de la Iglesia, Cristo es todo lo que necesitamos. Calvino comenta despu\u00e9s sobre la elecci\u00f3n de Roma como la localidad preferida para la Sede del Papa. \u201cPor qu\u00e9 Roma\u201d pregunta Calvino. En sus cartas a los romanos, Pablo menciona muchos nombres individuales, pero Pedro no est\u00e1 en la lista. Incluso si Pedro hubiera ido m\u00e1s adelante a Roma, \u00bfpor qu\u00e9 fue la ciudad seleccionada como el lugar central y especial para los futuros papas? \u00bfPor qu\u00e9 no Jerusal\u00e9n? \u00bfO Antioqu\u00eda? No obstante, Calvino no aborda la importancia hist\u00f3rica y pol\u00edtica de Roma como las razones para el emplazamiento del Papado. Por \u00faltimo, Calvino acusa una vez m\u00e1s al Papa de ser el Anticristo a causa de su \u201ctiran\u00eda\u201d, \u201cla destrucci\u00f3n de la verdad\u201d, \u201cla corrupci\u00f3n de la adoraci\u00f3n a Dios\u201d, \u201cel quebrantamiento de sus ordenanzas\u201d y \u201cla dispersi\u00f3n del orden de su Iglesia\u201d. Aqu\u00ed podemos ver muchas similitudes con Lutero, con la excepci\u00f3n de que Calvino usa un tono apocal\u00edptico no tan fuerte y es menos evidente que el del reformador alem\u00e1n. M\u00e1s que en inquietudes escatol\u00f3gicas apasionadas, Calvino se apoya en argumentos teol\u00f3gicos l\u00facidos y b\u00edblicos en sus esfuerzos por enfrentarse al Papado.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Notas: Este texto es un compendio de mi pr\u00f3ximo libro, A Christian\u2019s Pocket Guide to the Papacy [Gu\u00eda de Bolsillo del Papado para los Cristianos] (Fearn: Christian Focus Publications, 2015).<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>i \u201cDiffering Attitudes Toward Papal Primacy\u201d (1973) [Diferentes Actitudes hacia la Primac\u00eda Papal]. Se puede acceder al texto por http:\/\/www.usccb.org\/beliefs-and-teachings\/ecumenical-and-interreligious\/ecumenical\/lutheran\/attitudes-papal-primacy.cfm y es un \u00fatil resumen de los principales temas pol\u00e9micos sobre el Papado entre los luteranos y los cat\u00f3lico romanos de hoy en d\u00eda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>ii Sobre las opiniones de Calvino acerca de Roma, tal como se presentan en diversos escritos, ver M. Stolk, Calvin and Rome [Calvino y Roma] en H.J. Selderjuis (ed.), The Calvin Handbook [La Gu\u00eda de Calvino] (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 2009, pp. 104-112.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>iii Esta palabra \u201cant\u00eddoto\u201d volver\u00eda en las refutaciones de Calvino de los Hechos del Concilio de Trento. Ver su Acta synodi Tridentinae cum Antidoto [S\u00ednodo Trento con Ant\u00eddoto] (1547)<\/div>\n<div><\/div>\n<div>iv Ver tambi\u00e9n Institutes [Instituci\u00f3n] IV,6-7 de Calvino.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>v Ver mi art\u00edculo \u201cSeparazione e riforma della Chiesa ne \u2018Il Trattato della vera Chiesa e della necesita di viver in essa\u2019\u201d [\u201cLa separaci\u00f3n y la reforma de la Iglesia, \u2018El Tratado de la verdadera Iglesia y la necesidad de vivir en ella\u2019\u201d]. A. Oliveri y P Bolognesi (edd. Pietro Martire Vermigli 1499-1562). Humanista, Reformador y Pastor (Roma: Herder, 2003) pp. 225-232.<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding-bottom:20px; padding-top:10px;\" class=\"hupso-share-buttons\"><!-- Hupso Share Buttons - https:\/\/www.hupso.com\/share\/ --><a class=\"hupso_toolbar\" href=\"https:\/\/www.hupso.com\/share\/\"><img src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/buttons\/dot.png\" style=\"border:0px; padding-top: 5px; float:left;\" alt=\"Share Button\"\/><\/a><script type=\"text\/javascript\">var hupso_services_t=new Array(\"Twitter\",\"Facebook\",\"Google Plus\",\"Pinterest\",\"Linkedin\",\"Email\",\"Print\");var hupso_background_t=\"#EAF4FF\";var hupso_border_t=\"#66CCFF\";var hupso_toolbar_size_t=\"medium\";var hupso_image_folder_url = \"\";var hupso_url_t=\"\";var hupso_title_t=\"98.%20Juan%20Calvino%20y%20el%20Papado%20\";<\/script><script type=\"text\/javascript\" src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/js\/share_toolbar.js\"><\/script><!-- Hupso Share Buttons --><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>10 DE ENERO DE 2015 A lo largo de los siglos el Papado siempre ha tenido sus cr\u00edticos. 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