{"id":609,"date":"2013-07-07T07:38:39","date_gmt":"2013-07-07T05:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/vaticanfiles.org\/?p=609"},"modified":"2013-07-14T07:42:06","modified_gmt":"2013-07-14T05:42:06","slug":"lumen-fidei-primera-enciclica-del-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vaticanfiles.org\/fr\/2013\/07\/lumen-fidei-primera-enciclica-del-papa-francisco\/","title":{"rendered":"61. Lumen Fidei, primera Enc\u00edclica del papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><i>La fe de la LF es la fe que el Concilio de Trento defini\u00f3 en sus decretos y c\u00e1nones. Parte del lenguaje llega a ser evang\u00e9lico, pero su n\u00facleo teol\u00f3gico es cat\u00f3lico romano.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">14 DE JULIO DE 2013<\/p>\n<p align=\"left\"><b>Como maestros supremos de la Iglesia Cat\u00f3lico Romana (ICR), los Papas escriben enc\u00edclicas para exponer los aspectos de la fe cristiana cat\u00f3lica que consideran que pueden ser particularmente relevantes o importantes para la gente de su tiempo.<\/b><\/p>\n<p>Las enc\u00edclicas marcan el perfil teol\u00f3gico de un pontificado determinado y proporcionan un \u00fatil enrejado interpretativo del mismo. Por consiguiente, es interesante leer la primera enc\u00edclica del Papa Francisco que fue presentada oficialmente el 5 de Julio de 2013 y se titula: <i>\u00a0Lumen Fidei<\/i>\u00a0 (LF), (La Luz de la Fe).<\/p>\n<p>Es la primera obra articulada teol\u00f3gicamente desde que se convirti\u00f3 en el Papa Francisco.<\/p>\n<p><b>PROYECTO ORIGINAL DE BENEDICTO XVI <\/b><br \/>\n<b>El primer elemento que cabe destacar es que realmente es un trabajo que procede de Benedicto XVI, ahora Papa em\u00e9rito<\/b>.<\/p>\n<p>Ratzinger hab\u00eda planeado una trilog\u00eda de enc\u00edclicas sobre las virtudes teol\u00f3gicas del Amor, la Esperanza y la Fe (en este orden). A este respecto escribi\u00f3 <i>\u00a0Deus Caritas Est <\/i>\u00a0(Dios es Amor, 2005) y <i>\u00a0Spe Salvi <\/i>\u00a0(Salvados por la Esperanza, 2007) y estaba a punto de publicar la \u00faltima sobre la Fe, habiendo ya completado el primer borrador.<br \/>\nSu inesperada dimisi\u00f3n trajo consigo una interrupci\u00f3n de la misma. Como es de suponer pas\u00f3 el manuscrito a Francisco quien pens\u00f3 que ser\u00eda una buena idea publicarlo como una parte de su misma ense\u00f1anza y posteriormente a\u00f1adir \u201calgunas contribuciones\u201d de su propia cosecha (7).<\/p>\n<p><b>Nos enfrentamos, por lo tanto, a una enc\u00edclica firmada por Francisco, pero conformada en gran medida por Benedicto XVI. <\/b><\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n de Ratzinger es evidente a trav\u00e9s de todo el texto. Casi todas las citas proceden o bien de la tradici\u00f3n alemana (p.e. F. Nietzsche, 2; M. Buber, 13; R. Guardini, 22; L. Wittgenstein, 27; H. Schlier, 30) o de la mayor cultura europea (Dante, 4; J.-J. Rousseau, 14; F. Dostoevsky, 16; J.H. Newman, 48; T.S. Eliot, 75).<\/p>\n<p>Queda claro que un erudito como Ratzinger est\u00e1 detr\u00e1s de estas discusiones. El muy amado Agust\u00edn es, con diferencia, el Padre de la Iglesia m\u00e1s citado (p.e. 10, 15, 19, 23, 31, 33, 43, 48). La teolog\u00eda de Agust\u00edn fue el sujeto del doctorado de Ratzinger. Los temas y el matiz del pensamiento de Ratzinger tambi\u00e9n est\u00e1n fuertemente reflejados en la forma en que sus enc\u00edclicas tratan los asuntos de la verdad y el relativismo (p.e. 25) o la modernidad y su \u201ctotalitarismo\u201d que excluye la fe (p.e. 54).<\/p>\n<p>Aparentemente Francisco encuentra satisfactorio todo esto y, por lo tanto, no hace cambios ni modificaciones.<\/p>\n<p><b>LF recuerda \u201cel don de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica\u201d a trav\u00e9s de la cual la memoria de \u201cla\u201d Iglesia tiene garantizada la continuidad (49) y la enc\u00edclica en s\u00ed misma testifica la sucesi\u00f3n ininterrumpida del Papado incluso en lo que se refiere a la doctrina.<\/b><\/p>\n<p><b>LENGUAJE \u201cEVANG\u00c9LICO\u201d PERO \u2026<\/b><br \/>\n<b>LF es una larga reflexi\u00f3n sobre la fe, dividida en cuatro partes<\/b>. Empieza con el car\u00e1cter b\u00edblico de Abraham y la subsiguiente historia del pueblo de Israel. El lenguaje es b\u00edblico (p.e. la fe se aparta de la idolatr\u00eda, 13) y el tono es evang\u00e9lico (p.e. la fe es un \u201cencuentro personal\u201d, 13). Hay un punto en que el texto va tan lejos como para decir que \u201cCreemos en Jes\u00fas cuando lo acogemos personalmente en nuestras vidas y viajamos hacia \u00e9l, aferr\u00e1ndonos a \u00e9l en el amor y siguiendo sus pasos a lo largo del camino\u201d (18).<\/p>\n<p>Qued\u00e1ndose aqu\u00ed <b>se puede pensar que \u00e9ste es un documento evang\u00e9lico que acent\u00faa el lenguaje personal de la fe. Pero, no es toda la historia. Si se sigue leyendo se encuentra una secci\u00f3n titulada \u201cLa salvaci\u00f3n por la fe\u201d. Se observa la ausencia del adverbio \u201csola\u201d, la cual es desde luego fundamental para una comprensi\u00f3n evang\u00e9lica de la salvaci\u00f3n<\/b>.<\/p>\n<p>La Reforma Protestante del siglo XVI insist\u00eda en que la salvaci\u00f3n es \u201cpor la fe sola\u201d, pero desde el Concilio de Trento, la Iglesia Cat\u00f3lico Romana no ha aceptado la doctrina de la salvaci\u00f3n por la gracia sola a trav\u00e9s de la fe sola.<\/p>\n<p>En realidad, Francisco escribe que \u201cel principio de la salvaci\u00f3n es la apertura a algo m\u00e1s importante que nosotros mismos\u201d (19).<\/p>\n<p><b>La fe, indica el Papa, es \u00fanicamente el comienzo del proceso, pero el viaje del creyente requiere la fe m\u00e1s las obras, la fe mediante los sacramentos y la fe con la Iglesia que imparte los sacramentos. En otras palabras, la fe de la LF es la fe que el Concilio de Trento defini\u00f3 en sus decretos y c\u00e1nones. Parte del lenguaje ha llegado a ser evang\u00e9lico, pero en su n\u00facleo la sustancia teol\u00f3gica es cat\u00f3lico romana.<\/b><\/p>\n<p><b>FE SACRAMENTAL <\/b><br \/>\n<b>La tercera parte de la LF se explica con m\u00e1s detalle. En \u00e9sta Francisco (y Benedicto) quieren subrayar el hecho de que la Iglesia es \u201cla madre de nuestra fe\u201d<\/b>(37-38).<\/p>\n<p>Nuestra fe nunca surge en nosotros como individuos, sino que nos precede y nos sigue. <b>Es mediante \u201cla Tradici\u00f3n apost\u00f3lica preservada por la Iglesia\u201d que la fe nace y es alimentada<\/b>. Citando al Vaticano II, Francisco escribe que \u201cla Iglesia, en su doctrina, su vida y su culto, perpet\u00faa y transmite a cada generaci\u00f3n todo lo que ella misma es, todo lo que cree\u201d (40).<\/p>\n<p><b>Ya no es la Palabra de Dios la que gu\u00eda el camino, sino \u201cla\u201d Iglesia<\/b>. La forma en que lo hace es a trav\u00e9s de los sacramentos. <b>En un revelador pasaje, LF dice que \u201cla fe en s\u00ed misma posee una estructura sacramental\u201d (40). Seg\u00fan LF, la fe es un encuentro personal, pero la fe tambi\u00e9n se recibe mediante los sacramentos<\/b>. Son las dos caras de la misma moneda. Lo que sigue es una breve explicaci\u00f3n de la doctrina cat\u00f3lico romana de la regeneraci\u00f3n bautismal (41-43) y de la Eucarist\u00eda (44-45), las cuales son la puerta de entrada a la fe y a su m\u00e1s alta expresi\u00f3n. El Papa contin\u00faa diciendo que esta doctrina es una y la misma, es decir, las dimensiones sacramentales y personales de la fe son indivisibles (47-49).<\/p>\n<p><b>Como es com\u00fan en las enc\u00edclicas, LF tambi\u00e9n termina con una invocaci\u00f3n a Mar\u00eda, \u201cMadre de la Iglesia, Madre de nuestra fe\u201d<\/b>(58-60). Mientras los disc\u00edpulos pidieron al Se\u00f1or que les aumentara su fe (Lucas 17:5), LF acaba con una oraci\u00f3n a Mar\u00eda: \u201c\u00a1Madre, ayuda a nuestra fe!\u201d.<\/p>\n<p><b>Lumen Fidei representa la apropiaci\u00f3n actual del lenguaje evang\u00e9lico por parte de importantes sectores de la Iglesia Cat\u00f3lico Romana<\/b>. Empez\u00f3 con la \u201cevangelizaci\u00f3n\u201d y ahora contin\u00faa con la fe como \u201cun encuentro personal\u201d.<\/p>\n<p>El Papa Francisco parece estar liderando el camino en este proceso. <b>Esta apropiaci\u00f3n, no obstante, debe ponerse en el contexto de la doctrina cat\u00f3lico romana tradicional que es tridentina, sacramental y mariana.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"padding-bottom:20px; padding-top:10px;\" class=\"hupso-share-buttons\"><!-- Hupso Share Buttons - https:\/\/www.hupso.com\/share\/ --><a class=\"hupso_toolbar\" href=\"https:\/\/www.hupso.com\/share\/\"><img src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/buttons\/dot.png\" style=\"border:0px; padding-top: 5px; float:left;\" alt=\"Share Button\"\/><\/a><script type=\"text\/javascript\">var hupso_services_t=new Array(\"Twitter\",\"Facebook\",\"Google Plus\",\"Pinterest\",\"Linkedin\",\"Email\",\"Print\");var hupso_background_t=\"#EAF4FF\";var hupso_border_t=\"#66CCFF\";var hupso_toolbar_size_t=\"medium\";var hupso_image_folder_url = \"\";var hupso_url_t=\"\";var hupso_title_t=\"61.%20Lumen%20Fidei%2C%20primera%20Enc%C3%ADclica%20del%20papa%20Francisco\";<\/script><script type=\"text\/javascript\" src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/js\/share_toolbar.js\"><\/script><!-- Hupso Share Buttons --><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fe de la LF es la fe que el Concilio de Trento defini\u00f3 en sus decretos y c\u00e1nones. 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