{"id":961,"date":"2014-11-01T09:04:29","date_gmt":"2014-11-01T08:04:29","guid":{"rendered":"http:\/\/vaticanfiles.org\/?p=961"},"modified":"2014-11-09T09:09:35","modified_gmt":"2014-11-09T08:09:35","slug":"92-pablo-vi-un-beato-para-tranquilizar-a-los-conservadores-perplejos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vaticanfiles.org\/ro\/2014\/11\/92-pablo-vi-un-beato-para-tranquilizar-a-los-conservadores-perplejos\/","title":{"rendered":"92. Pablo VI, un beato para tranquilizar a los conservadores perplejos"},"content":{"rendered":"<div>01 DE NOVIEMBRE DE 2014<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>La Iglesia Cat\u00f3lico Romana tiene otro beato, o un bienaventurado, a quien la Iglesia le reconoce la capacidad de interceder a favor de las gentes que oran en su nombre. El pasado 19 de octubre el Papa Francisco beatific\u00f3 a Giovanni Battista Montini (1897-1978), que lleg\u00f3 a ser Pablo VI (1963-1978). Un intelectual sofisticado y reservado, bien versado en literatura francesa moderna y teolog\u00eda, Montini se convirti\u00f3 en Papa durante el Concilio Vaticano Segundo y se le encomend\u00f3 la dif\u00edcil tarea de finalizar el Concilio y gestionar los turbulentos a\u00f1os que siguieron al mismo. Pablo VI tuvo que luchar con el \u201cesp\u00edritu\u201d del Concilio que para muchas personas, dentro y fuera de la Iglesia, significaba la adaptaci\u00f3n a los cambios radicales que tuvieron lugar en la sociedad occidental durante los a\u00f1os sesenta. Sin ser un l\u00edder natural, Montini encarn\u00f3 el drama de una iglesia que s\u00f3lo hab\u00eda alcanzado el mundo con sus palabras optimistas de apreciaci\u00f3n pero que tambi\u00e9n se retiraba hacia unas actitudes m\u00e1s cautelosas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><em>El Momento de la Beatificaci\u00f3n <\/em><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>La beatificaci\u00f3n de Pablo VI llega al final de un S\u00ednodo que debati\u00f3 la posibilidad de un reposicionamiento de la Iglesia Cat\u00f3lica en los asuntos concernientes a la familia. Esta reuni\u00f3n de obispos discuti\u00f3 abiertamente la readmisi\u00f3n de personas divorciadas en la Eucarist\u00eda, as\u00ed como tambi\u00e9n un acercamiento m\u00e1s positivo a las nuevas formas de familia, p.e. las uniones civiles y las relaciones homosexuales. No se tom\u00f3 ninguna decisi\u00f3n final, pero el hecho de que se previesen e incluso se defendieran ciertos cambios por parte de algunas voces progresistas hizo que los intransigentes tradicionales teman ahora que un cambio de paradigma importante est\u00e9 a punto de ocurrir. El Papa Francisco convoc\u00f3 el S\u00ednodo y parec\u00eda que aprobaba estos cambios, insistiendo siempre en que la Iglesia necesita tener la mente abierta. Si bien, al mismo tiempo, no quer\u00eda dar la impresi\u00f3n de estar completamente al lado de los que deseaban volver a discutir la valoraci\u00f3n moral cat\u00f3lica de las diferentes relaciones humanas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>En este punto la beatificaci\u00f3n de Pablo VI salta a la palestra. En los c\u00edrculos cat\u00f3licos siempre se ha representado a Pablo VI como el Papa que, con su Enc\u00edclica Humanae Vitae de 1968, se opon\u00eda a los m\u00e9todos anticonceptivos y se consolidaba en la moral cat\u00f3lica tradicional en medio de la \u201crevoluci\u00f3n sexual\u201d. Es factible que Francisco supiera que el S\u00ednodo pod\u00eda abrir nuevos caminos hacia el entendimiento cat\u00f3lico de la familia y que los conservadores se perturbaran por estos cambios. Sin embargo, quer\u00eda que Pablo VI fuera beatificado al final del S\u00ednodo para enviar el mensaje que, por una parte la Iglesia Cat\u00f3lica puede actualizar su visi\u00f3n y, por la otra, honrar sus tradiciones. Es tanto una realidad viva como tradicional. Por consiguiente, el momento de la beatificaci\u00f3n demuestra la habilidad de una instituci\u00f3n que es tradicional sin llegar a ser tradicionalista o, por decirlo de otra manera, hace los cambios sin perder su herencia. La beatificaci\u00f3n ha sido un mensaje tranquilizador a esta secci\u00f3n de la circunscripci\u00f3n cat\u00f3lica que se sinti\u00f3 desconcertada y perpleja con el resultado del S\u00ednodo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><em>El Pacto de Lausana y el Evangelii Nuntiandi<\/em><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Pablo VI deber\u00eda ser tambi\u00e9n recordado por un interesante paralelismo de algo que sucedi\u00f3 en el Movimiento Evang\u00e9lico durante su pontificado. En 1974, como resultado del Congreso Internacional de Evangelizaci\u00f3n Mundial convocado por Billy Graham y organizado por John Stott, el <em>Pacto de Lausana<\/em> llam\u00f3 a la iglesia a implicarse en la evangelizaci\u00f3n del mundo con el Evangelio b\u00edblico. Hasta entonces la palabra \u201cevangelizaci\u00f3n\u201d y el vocabulario asociado a la misma se hab\u00edan tratado con suspicacia en los c\u00edrculos cat\u00f3lico romanos debido a la utilizaci\u00f3n y a las connotaciones \u201cprotestantes\u201d. La misi\u00f3n y la catequesis eran m\u00e1s tradicionales y fueron los t\u00e9rminos preferidos por mucho tiempo. Es solamente despu\u00e9s del Vaticano II que el lenguaje de la evangelizaci\u00f3n empez\u00f3 a usarse.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Fue en realidad Pablo VI con su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica de 1975 <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, quien ayud\u00f3 a la Iglesia Cat\u00f3lica a aceptar y utilizar la palabra \u201cevangelizaci\u00f3n\u201d, d\u00e1ndole una connotaci\u00f3n cat\u00f3lica. Es interesante resaltar que fue despu\u00e9s de Lausana cuando la Iglesia Cat\u00f3lica comprendi\u00f3 la importancia del vocablo para su misi\u00f3n. Al resistirse a la relajaci\u00f3n de la moral cat\u00f3lica, Pablo VI capt\u00f3 la necesidad que ten\u00eda la Iglesia de explorar la importancia de la evangelizaci\u00f3n. Ahora el Papa Francisco habla m\u00e1s de la \u201cmisi\u00f3n\u201d que de la \u201cevangelizaci\u00f3n\u201d y quiere que la Iglesia sea \u201cuna casa abierta\u201d a todos los seres humanos, dejando a un lado las preocupaciones que desgastaron completamente a Pablo VI.<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding-bottom:20px; padding-top:10px;\" class=\"hupso-share-buttons\"><!-- Hupso Share Buttons - https:\/\/www.hupso.com\/share\/ --><a class=\"hupso_toolbar\" href=\"https:\/\/www.hupso.com\/share\/\"><img src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/buttons\/dot.png\" style=\"border:0px; padding-top: 5px; float:left;\" alt=\"Share Button\"\/><\/a><script type=\"text\/javascript\">var hupso_services_t=new Array(\"Twitter\",\"Facebook\",\"Google Plus\",\"Pinterest\",\"Linkedin\",\"Email\",\"Print\");var hupso_background_t=\"#EAF4FF\";var hupso_border_t=\"#66CCFF\";var hupso_toolbar_size_t=\"medium\";var hupso_image_folder_url = \"\";var hupso_url_t=\"\";var hupso_title_t=\"92.%20Pablo%20VI%2C%20un%20beato%20para%20tranquilizar%20a%20los%20conservadores%20perplejos\";<\/script><script type=\"text\/javascript\" src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/js\/share_toolbar.js\"><\/script><!-- Hupso Share Buttons --><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>01 DE NOVIEMBRE DE 2014 La Iglesia Cat\u00f3lico Romana tiene otro beato, o un bienaventurado, a quien la Iglesia le reconoce la capacidad de interceder a favor de las gentes que oran en su nombre. 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