40. El Vaticano: ¿un nido de cuervos?

 Existe un conjunto de preguntas radicales que es necesario efectuar para aprehender espiritualmente estos acontecimientos.

17 DE JUNIO DE 2012

 Cada institución tiene sus problemas y sus conflictos. Crear continuos enfrentamientos entre personas, oficinas y servicios que deben trabajar juntos forma parte de la condición humana caída.

El pecado también es capaz de organizar estructuras del mal que maniobran y manipulan al colega contra el colega, al amigo contra el amigo, etc. y la Iglesia no es una excepción. Desde su comienzo y hasta la segunda venida del Señor Jesús la Iglesia será también un lugar de incesantes conflictos internos.  La definición de Martín Lutero del cristiano como  simul iustus et peccator  (es decir, justo y pecador al mismo tiempo) se aplica, asimismo, a la iglesia como el cuerpo de Cristo .

El problema es que cuando la Iglesia se convierte en algo más de lo que se supone debe ser, sus operaciones se ven a menudo afectadas por lo peor.

 Dicho esto, ¿qué diablos está pasando en el Vaticano? En las últimas semanas y meses, el Vaticano ha aparecido más que nunca en los tiempos recientes como un lugar de juegos sucios de poder entre los cardenales, luchas entre los grupos eclesiásticos y crecientes tensiones en torno al mismo Papa.

 La (falta de) espiritualidad del gobierno del Vaticano se ha hecho evidente y muchos observadores han advertido fácilmente la última confrontación que allí está aconteciendo. Dejando de lado la tendencia moralista de juzgar por el purismo ético (si alguna organización está sin pecado, sea la primera en arrojar la piedra, Juan 8:7), ¿qué puede decirse de este último estallido de asuntos vaticanos opacos?

 EL SECRETARIO DE ESTADO EN CUESTIÓN
Los recientes hechos hacen referencia a una gran variedad de personas y temas. El Presidente del Banco Vaticano (o sea, el Instituto para las Obras de Religión) fue despedido inesperadamente mediante un procedimiento muy expeditivo.

Como explicación al margen,  el Banco Vaticano ha estado implicado históricamente en muchos escándalos financieros y asuntos turbios debido a sus políticas “secretas” . Al presidente despedido se le había asignado la tarea de poner al banco en la “lista blanca” pero, aparentemente, él quería mayor transparencia, en tanto que otros funcionarios ya se sentían cómodos con la que había.

Entonces,  diversa correspondencia se filtró de las oficinas vaticanas -¡incluso del apartamento papal!- y se entregó a la prensa . Al instante se publicó en Italia un libro que contenía todas aquellas cartas y que ahora es el máximo “best-seller”. Surgió una intrigante historia de espías que podría haber sido escrita por un novelista profesional del estilo de Dan Brown.

 El mayordomo del Papa fue detenido, pero es evidente que él no actuó solo ni por su cuenta . Las investigaciones de la policía se están llevando a cabo precisamente en relación de cómo pueden “los cuervos” estar escondidos en el Vaticano, es decir, gente que está maniobrando hábilmente la fuga de documentos con el propósito de atacar a otros.

 Una atmósfera de sospecha reina dentro y fuera del Vaticano . Históricamente la política del Vaticano ha sido de secretismo, no de transparencia y, por lo mismo, los movimientos y las operaciones internas se han escondido y encubierto bajo los intereses del sistema. Ahora algunas de las tramas se revelan al público y las palabras de Jesús sirven como un recordatorio útil: “No hay nada encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de ser conocido” (Lucas 12:2).

 Varios comentaristas han sugerido algunas claves interpretativas sobre lo que está sucediendo. Para algunos, es un escándalo completamente “italiano” dentro del Vaticano, es decir, un juego político que se asemeja a la sucia política del estado vecino.

 Otros creen que todas estas movidas están probablemente más relacionadas con el próximo cónclave , o sea, la futura elección del nuevo Papa. Desde que Benedicto XVI (que ahora tiene 85 años) está a punto de nombrar otros cardenales electores, varios individuos de la curia toman posiciones y luchan contra los partidos contrincantes para influir en las decisiones del Papa.

No obstante,  la explicación más plausible y general tiene que ver con el actual Secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, cuyo papel es similar al de un Primer Ministro . Aunque es amigo de Ratzinger desde hace mucho tiempo, no procede de la escuela “diplomática” y sus métodos de liderazgo se sienten como algo inusual para un Secretario de Estado del Vaticano.

La oposición curial a Bertone se ha vuelto cada vez más ruidosa y está en el trasfondo de las diversas conspiraciones típicas que se están produciendo. Aparentemente, Benedicto XVI no tiene intención de retirar a Bertone de su ministerio, por lo que nadie sabe lo que ocurrirá en un próximo futuro.

 El panorama general es decadente y opaco y tendrá el probable efecto de alimentar el escepticismo y el cinismo de la gente.

 UNA PREGUNTA MÁS RADICAL
Todas estas explicaciones políticas son posibles y deben tomarse seriamente en cuenta. Sin embargo, ésta no es la historia completa.  Existe todavía otro conjunto de preguntas radicales que es necesario efectuar para aprehender espiritualmente estos acontecimientos.

 Estos últimos eventos tan tristes que el Vaticano está experimentando están todos relacionados con el hecho de ser un estado, una Iglesia-Estado con un gobierno , departamentos, un banco, diplomáticos, etc.

 La pregunta crucial es: ¿necesita la Iglesia poseer un banco para administrar sus organizaciones benéficas? ¿Necesita la Iglesia ser un estado para cumplir su misión bíblica? ¿Necesita la Iglesia un sistema tan aparatoso como un imperio para ser fiel a su llamado misionero?

 Estas funciones se encuentran en el corazón del Vaticano pero son extensiones innecesarias para la Iglesia.LaIglesia no es un estado ni necesita estados cotorra que tengan bancos, soldados y diplomáticos.

Muchos comentaristas, incluso los más astutos e inteligentes, leen e interpretan las recientes noticias acerca del Vaticano sin hacerse estas preguntas elementales que son de naturaleza espiritual.

Los cristianos, en cambio, deberían tratar de evaluar la realidad con la “mente de Cristo”.  Sin ninguna insinuación de superioridad moralizadora, todos los que están interesados en crecer en Cristo deberían tomar la siguiente exhortación como su programa: “Despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos enreda”  (Hebreos 12:1).

Desde los tiempos del Imperio Romano, el Vaticano ha estado acumulando tantas características imperiales que han llegado a transformar la Iglesia en algo diferente. ¿Estará dispuesta a deshacerse de ellas por el bien del Evangelio?

 El problema real no es sobre cuervos o filtraciones o conspiraciones. La cuestión de fondo es: ¿dónde está la Iglesia de Jesucristo en todo esto?

 Traducción: Rosa Gubianas

40. The Vatican, a Nest of Crows?

Every institution has its problems and conflicts. It is part of the fallen human condition to create on-going clashes between people, offices, and services that should work together. Sin is also able to create evil structures that manipulate and maneuver colleague against colleague, friend against friend, etc. The Church is no exception. Since its inception and until the Lord Jesus’ second coming the Church will also be a place of on-going inner conflicts. Martin Luther’s definition of the Christian as simul iustus et peccator (i.e. righteous and sinner at the same time) also applies to the church as the body of Christ. The problem is that when the Church becomes something else other than what is supposed to be, its operations are often affected for the worse.

            Having said that, what on earth is happening at the Vatican? In the last few weeks and months, the Vatican has come out more than ever in recent times as a place of nasty power games between cardinals, wars between ecclesiastical groups, and mounting tensions around the Pope himself. The (lack of) spirituality of the Vatican’s governance has become evident and many observers have easily pointed out the ultimate showdown that is happening there. Leaving aside the moralistic tendency to judge out of ethical purism (if any organization is without sin, let it be the first to throw a stone, John 8:7), what can be said about this last outbreak of opaque Vatican affairs?

1. The Secretary of State in Question

The recent facts touched on a variety of people and issues. The President of the Vatican Bank (i.e. The Institute for Works of Religion) was unexpectedly fired in a very hurried procedure. As an aside, the Vatican Bank has been historically involved in many financial scandals and dirty affairs due its “secret” policies. The fired president had been given the task of putting the bank on the “white list” but apparently he wanted more transparency that other officials were comfortable with.

            Then, various correspondence was leaked from Vatican offices – even the papal apartment! – and given to the press. An instant book was soon published in Italy containing all these letters and is now the top best seller. An intriguing spy story emerged which could have been written by a professional novelist of the kind of a Dan Brown. The Pope’s butler was arrested but it is evident that he did not act alone nor on his own. Police investigations are taking place  concerning just how may “crows” are hidden in the Vatican, i.e. people that are skillfully maneuvering the leaking of documents for the purpose of attacking others. An atmosphere of suspicion reigns in and outside the Vatican. Historically Vatican policy has been that of secrecy, not of transparency. The inner movements and operations have been hidden and covered under the interests of the system. Now some of the schemes are being revealed to the public and Jesus’ words serve as a helpful reminder: “There is nothing concealed that will not be disclosed, or hidden that will not be made known” (Luke 12:2).

            Various commentators have suggested some interpretative keys for what is happening. For some this is an entirely “Italian” scandal within the Vatican, i.e. a political game that resembles the dirty politics of the nearby state. Others think that all these moves are most likely related to the next conclave, i.e. the future election of the new Pope. Since Benedict XVI (now 85 years old) is about to nominate other cardinal-electors, various people in the curia are positioning themselves and fighting against opposing parties in order to influence the Pope in his decisions. However, the most plausible and over-arching explanation has to do with the present Secretary of State, cardinal Tarcisio Bertone. His role is like the one of the Prime Minister. Although he has been a long-time friend of Ratzinger, he does not come from the “diplomatic” school and his methods of leadership are felt as being very unusual for a Vatican Secretary of State. The curial opposition to Bertone has become more and more vocal and is the background of the various conspiracy-type of actions that are taking place.  Apparently, Benedict XVI has no intention of removing Bertone from office, so nobody knows what will happen in the near future. The overall picture is decadent and opaque and will have the probable effect of nurturing people’s skepticism and cynicism.

2. A More Radical Question

All these political explanations are plausible and should be taken seriously into account. However, this is not the full story. There is yet another set of radical questions that is necessary to ask in order to grasp these events spiritually.

             These last sad events that the Vatican is experiencing are all related to its being a state, a Church-State with a government, departments, a bank, diplomats, etc. The crucial question is: does the Church need to own a bank in order to operate its charities? Does the Church need to be a state in order to fulfill its biblical mission? Does the Church need an empire-like apparatus to be faithful to its missionary calling?

            These features lie at the heart of the Vatican but are unnecessary add-ons to the Church. The Church is not a state nor needs to parrot states that have banks, soldiers and diplomats. Most commentators, even the most astute and intelligent ones, read and interpret the recent Vatican news without asking these basic questions that are spiritual in nature. Christians should instead try to assess reality with the “mind of Christ”. Without a hint of moralistic superiority, everyone concerned with growing in Christ should take the following exhortation as his program: “Let us throw off everything that hinders and the sin that so easily entangles” (Hebrews 12:1). Since the time of the Roman Empire, the Vatican has been accumulating many imperial features that have transformed the Church into something different. Will it be willing to throw them off for the sake of the Gospel?

            The real issue is not about crows or leaks or conspiracies. The bottom line question is: where is the Church of Jesus Christ in all this?

Leonardo De Chirico

leonardo.dechirico@ifeditalia.org

Rome, 6th June 2012

39. Familia e indulgencias, última mezcla vaticana

 Se concederán indulgencias plenarias a los participantes en el Encuentro Mundial de las Familias en Milán.

03 DE JUNIO DE 2012

 El catolicismo romano es maestro en mezclar cosas diversas. Es la religión del “ambos-y” (en latín  et-et ). Uno de los significados de la palabra “católico” es ser lo suficientemente exhaustivo para contener diferentes elementos, incluso los que están en conflicto, en una síntesis superior que permita su coexistencia.

La última evidencia de la práctica concienzuda del “ambos-y” es el anuncio reciente de que  se concederán indulgencias plenarias a los participantes en el Encuentro Mundial de las Familias que está teniendo lugar en Milán  (Italia) del 30 de mayo al 3 de junio.

 ¿QUÉ ES UNA INDULGENCIA?
 La palabra indulgencia evoca un término y una práctica medievales que estuvo en el centro de las controversias doctrinales durante la Reforma Protestante del siglo XVI.

Puede sonar a vocablo anticuado, pero es, sin embargo,  una doctrina orgánica del catolicismo romano actual y una práctica en curso muy extendida . El último pronunciamiento autoritativo fue la bula de Pablo VI  Indulgentiarum Doctrina  (o sea, la Doctrina de las Indulgencias) que se promulgó en 1967, después del Concilio Vaticano II (1962-1965).

Las indulgencias se han otorgado a los fieles en muchos de los acontecimientos significativos (p.e. Años Santos, Jornadas Mundiales de la Juventud, y ahora en el encuentro Mundial de las Familias). Por tanto,  la doctrina de las indulgencias no es una reliquia de una religión medieval, sino una característica definitoria del catolicismo romano desde la Edad Media hasta ahora .

En la bula de Pablo VI se define una indulgencia como “una remisión delante de Dios de la pena temporal por los pecados cuya culpa ya ha sido perdonada”. La misma definición se repite, palabra por palabra, en el  Catecismo de la Iglesia Católica  (n. 1471).

La idea es que, mientras el castigo eterno es perdonado con el sacramento del bautismo, el castigo temporal se remite por una indulgencia otorgada por la Iglesia que aplica a los fieles penitentes “el tesoro de la satisfacción de Cristo y los santos”. La pena temporal puede tenerse en un período de la vida o en el purgatorio y  recibir una indulgencia significa básicamente acortar el tiempo en el purgatorio . La indulgencia, por lo tanto, no concede la salvación, pero elimina cualquiera de las partes (indulgencia parcial) o la totalidad (indulgencia plenaria) de la pena temporal.

La doctrina de la indulgencia, por consiguiente, representa una encrucijada donde varias ramificaciones de la teología católico romana se cruzan: las doctrinas del pecado, la gracia, la vida póstuma (el purgatorio), la comunión de los santos, el poder de las llaves, el tesoro de la Iglesia, etc., están todas involucradas.

Es una doctrina que es más que difícil de cuadrar con las normas bíblicas, a pesar de que es un componente importante que hay que comprender para captar las dinámicas católico romanas de la fe cristiana.

 2. SABOR AGRIDULCE
Lo que de nuevo agita el interés por las indulgencias es el reciente decreto de la Penitenciaría Apostólica (es decir, el tribunal vaticano responsable de las cuestiones relacionadas con el perdón de los pecados en la Iglesia Católica), que otorga indulgencias plenarias a los fieles que tomen parte en el Encuentro Mundial de las Familias en Milán. Se espera que asistan cientos de miles de personas a los diferentes acontecimientos. El mismo Papa estará allí para celebrar una misa al aire libre a la que acudirán un millón de personas.

 Para ganar una indulgencia plenaria en Milán debe cumplirse con tres condiciones: la confesión sacramental, la comunión Eucarística y rezar por las intenciones del Papa.

El Encuentro de las Familias es un importante evento cuyo objetivo es fomentar la institución de la familia como el principal recurso de la sociedad. Esta es una iniciativa bien acogida por todos aquellos que creen en el matrimonio entre un marido y una esposa que están abiertos a ser padres.  En unos tiempos en que toda la narrativa en torno a la palabra “familia” está sujeta a revisiones preocupantes, el Encuentro es una buena noticia para todos los cristianos creyentes en la Biblia. Sin embargo, este sabor dulce se vuelve amargo a causa de los innecesarios accesorios de prácticas no bíblicas, al menos desde un punto de vista no católico .

Sentimientos mezclados acompañan frecuentemente a los creyentes no católico romanos cuando se enfrentan con la realidad del catolicismo romano. Las impresiones positivas van de la mano con las percepciones desconcertantes.

Como los no católicos lidian con el sabor agridulce, vamos a llegar a un acuerdo con la “catolicidad romana”, es decir, su habilidad para mantener unidas diferentes cosas dentro de una amplia síntesis. Mientras el catolicismo romano está dispuesto a trabajar con gente de “buena voluntad” en varios asuntos, aporta siempre la totalidad de su visión y de su conjunto de medidas. No selecciona ningún aspecto a expensas de los demás; puede dar un énfasis temporal a alguno de ellos, pero siempre está preparado para relacionarlo con la totalidad porque un único elemento está invariablemente concebido como una parte del conjunto católico romano.

¿Qué tiene que ver la familia con las indulgencias? Nada para los cristianos no católicos. Mucho para los católico romanos. Está en juego una catolicidad diferente.

 Traducción: Rosa Gubianas

39. What has the Family to do with Indulgences?

Roman Catholicism is a master at joining things together. It is the religion of the both-and (in Latin et-et). One of the meanings of the word “catholic” is to be comprehensive enough to hold different elements, even conflicting ones, in a superior synthesis that allows their co-existence. The last evidence of its thoroughgoing practice of the both-and is today’s announcement that plenary indulgences will be granted to the participants of the World Meeting of Families which will take place in Milan (Italy) from May 30th to June 3rd.

1. What is an Indulgence?

Indulgence evokes a medieval word and practice which was central in the doctrinal controversies during the XVI century Protestant Reformation. It may sound like an outdated word, but it is nevertheless an organic doctrine of present-day Roman Catholicism and is still an on-going and wide-spread practice. The last authoritative pronouncement was Paul VI’s bull Indulgentiarum Doctrina (i.e. The Doctrine of Indulgences) which was issued in 1967, after the Second Vatican Council (1962-1965). Indulgences have been granted to the faithful during many major events (e.g. Holy Years, World Youth Days, and now the World Meeting of Families). So the doctrine of indulgences is not a relic of a medieval religion, but a defining feature of Roman Catholicism from the Middle Ages up to now.

            In Paul VI’s bull an indulgence is defined as “a remission before God of the temporal punishment due to sins whose guilt has already been forgiven”. The same definition is repeated word for word in the Catechism of the Catholic Church (n. 1471). The idea is that while eternal punishment is remitted with the sacrament of baptism, temporal punishment is remitted by an indulgence granted by the Church that applies to the penitent faithful “the treasury of the satisfaction of Christ and the saints”. The temporal punishment can be borne in one’s own life-time or in purgatory and receiving an indulgence basically means shortening the time in purgatory. Indulgence, therefore, does not grant salvation, but removes either part (partial indulgence) or all (plenary indulgence) of the temporal punishment.

            The doctrine of indulgence therefore represents a crossroad where various strands of Roman Catholic theology intersect: the doctrines of sin, grace, afterlife (Purgatory), the communions of saints, the power of the keys, the treasury of the Church, etc. are all involved. It is a doctrine that is difficult to square with Biblical standards, yet it is an important component to understand in order to grasp the Roman Catholic dynamics of the Christian faith.

2. Bittersweet

What once again stirred interest in indulgences was the recent decree of the Apostolic Penintentiary (i.e. the Vatican tribunal dealing with issues relating to the forgiveness of sin in the Catholic Church) that granted plenary indulgences to those faithful who will take part at the Milan World Meeting of Families. Hundreds of thousands of people are expected to attend various events. The Pope himself will be there to celebrate an open air mass where one million people will attend. To gain a plenary indulgence in Milan, there are three conditions that must be fulfilled: sacramental confession, Eucharistic communion and praying for the intentions of the Pope.

            The Meeting of Families is an important event whose goal is to encourage the institution of the family as the primary resource for society. This is a welcome initiative by all those who believe in marriage between a husband and a wife who are open to become parents. In times where the whole narrative around the word “family” is subject to worrying revisions, the Meeting is good news for all Bible-believing Christians. Yet, the sweet taste of it turns bitter because of the unnecessary attachments of non-biblical practices, at least from a non-Catholic point of view. Mixed feelings often accompany the attitude of non-Roman Catholic people when confronted with the reality of Roman Catholicism. Positive impressions go hand in hand with puzzling perceptions.

            As non-Catholics grapple with the bittersweet taste, let’s come to terms with the “Roman catholicity” of Roman Catholicism, i.e. its ability to hold together different things into a wider synthesis. While Roman Catholicism is willing to work with people of “good-will” on various issues, it always brings the whole of its vision and package. It does not select one aspect at the expense of others. It may give a temporary emphasis to one, but is always willing to relate it to the whole because the single element is always conceived as being part of the Roman Catholic whole.

            What has the family to do with indulgences? Nothing for non-Catholic Christians. A whole lot for Roman Catholics. At stake is a different catholicity.

Leonardo De Chirico

leonardo.dechirico@ifeditalia.org

Rome, 28th May 2012

38. Mayo, mes de María, Reina del cielo

 A la Virgen María se la relaciona con la renovación de las cosas y el comienzo de una nueva y fructífera estación.

27 DE MAYO DE 2012

 Estudiar el interés de los católico romanos por el calendario es un ejercicio fascinante.

Al expresar la forma en que secuencian el tiempo, permiten el acceso a lo que el catolicismo romano considera importante para la vida cristiana y para la humanidad en general. La Iglesia Romana siempre ha prestado una gran atención al establecimiento de los ritmos de la vida por configuración y llenándolos de contenido y simbolismo religiosos.

No es por casualidad que nuestro calendario gregoriano (es decir, el calendario occidental) tomara su nombre del Papa Gregorio XIII, quien en 1582 estabilizó el anterior calendario juliano y dio forma al que tenemos actualmente. Merece la pena considerar que nuestra manera de medir el tiempo era decidida básicamente por un emperador romano y más tarde por un papa romano.

 En la Edad Media la Iglesia Romana marcó el calendario cristiano establecido centrándolo en torno a las fiestas tradicionales (p.e. Pascua, Pentecostés, Navidad) y añadiendo la veneración a un santo por cada día del año . Por tanto, se dio a la devoción popular una oportunidad diaria para exaltar las virtudes de hombres y mujeres ejemplares y para rezarles. La práctica de las oraciones intercesoras a los santos fue, además, alentada y es todavía una práctica que define a muchos católicos en todo el mundo. El tiempo está señalado por las prácticas devocionales que transmiten una poderosa cosmovisión religiosa.

Además de los años santos, los festivales anuales, las semanas especiales, los días sueltos y la liturgia de las horas, el calendario católico romano también se centra en meses específicos. Los diferentes ciclos de la vida están saturados de distintos ejercicios litúrgicos y devocionales. Pero hay un mes en particular que merece algunos comentarios.

 ¿POR QUÉ EL MES DE MAYO?
En el calendario litúrgico católico romano, mayo es tradicionalmente el mes de María. En las enciclopedias marianas y en los diccionarios mariológicos la única explicación que se da para la elección de este mes en particular es que mayo es la época del año en que la primavera resplandece, el clima es cálido y los campos empiezan a mostrar la llegada de la creciente cosecha. Como la naturaleza en mayo, por así decirlo, despierta después del invierno, así también la existencia cristiana refleja la revitalización de la vida.  A la Virgen María se la relaciona con la renovación de las cosas y el comienzo de una nueva y fructífera estación.

A finales del siglo XIX, el Día de la Madre empezó a celebrarse en Occidente. Aparentemente, no había ninguna conexión previa con el mes mariano que era una práctica ya bien establecida en la mayoría de las naciones católicas.  El Día de la Madre se inició con el deseo de honrar la memoria de nuestra propia madre. Por supuesto, muchos católicos vieron la aparición del Día de la Madre en mayo como una coincidencia “providencial” para honrar a la Madre  por excelencia , la Virgen María.Los dos significados, el religioso y el laico, están ahora mezclados, dando como resultado un mes cada vez más “católico”.

 ¿QUÉ OCURRE EN EL MES MARIANO?
El mes de María se celebra en una gran variedad de formas. La mariología altamente sofisticada coincide con las prácticas populares, que están profundamente arraigadas en el catolicismo del pueblo. De abajo hacia arriba, los movimientos marianos de base organizan vigilias de plegaria a María a nivel de parroquia, procesiones al aire libre, rosarios y cadenas de oración. La idea es marcar el territorio con la presencia de María. En los santuarios marianos las actividades se convierten en un delirio a causa de las peregrinaciones en grupo. En las homilías incluso se enfatizan más las referencias a las diferentes dimensiones mariológicas y en las librerías católicas se da un interés relevante a los rosarios especiales y a los instrumentos de devoción.

 En mayo, incluso los discursos y las alocuciones papales toman un sesgo más mariano.

Entre el Domingo de Pascua y Pentecostés,  el Papa recita la oración  Regina Coeli  (o sea, “Reina del Cielo”) en lugar del  Angelus  del mediodía en la plaza de S. Pedro . Los peregrinos y los turistas se reúnen para escuchar y rezar con el Papa.

 Regina Coeli  es una antigua oración mariana cuyo texto contiene la mariología católico romana en una cáscara de nuez.

 Reina del Cielo alégrate, aleluya.
 Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya.
 Ha resucitado, según predijo, aleluya.
 Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
 Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya.
 Porque ha resucitado Dios verdaderamente, aleluya.

 Oremos. Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 En  Regina Coeli  María es la receptora de las oraciones y la intercesora entre la fe y Cristo. Este es el gran énfasis del mes de María.

 Traducción: Rosa Gubianas